sábado, 21 de marzo de 2009

ESTUDIO DESCRIPTIVO DE "LA NARDO" DE RAMÓN Gómez de la Serna







Por Anastasio Serrano

Ramón Gómez de la Serna, Madrid, 1888. Buenos Aires, 1963

La primera edición de “La Nardo” se publicó en Madrid en 1930 por la editorial Ulises, que había fundado Julio Gómez de la Serna. RAMÓN comenzó a escribir “La Nardo” en Paris, en un pequeño estudio del Impasse du Rouet. No fue esta una buena época para RAMÓN , pues el estudio citado no reunía buenas condiciones de habitabilidad y tuvo que aliviar los rigores del invierno parisino echando periódicos y revistas al chubesqui para calentarse.
“La Nardo”está escrita en plena madurez de la producción ramoniana, aparece precedida de “El caballero del hongo gris”(1928) y seguida de “Policéfalo y señora” (1932).
El manuscrito de la novela comenzado en París y continuado en la primavera de Madrid, fue enviado por RAMÓN a su editor (su hermano Julio) desde Buenos Aires, donde se hallaba pasando una temporada. Una vez en imprenta el original, el autor pidió las primeras pruebas e hizo bastantes añadidos y correcciones, dice Julio Gómez de la Serna: “Sentía como nunca un acuciante afán por “La Nardo”.[1]Salió a las librerías y la crítica le fue favorable.

En la portada de esta primera edición puede verse un fantástico cartel de aire futurista. Allí aparece representada “La Nardo” como una cupletista de vanguardia con la nariz puntiaguda, los brazos muy largos y un mantón de diva de la escena y si nos fijamos bien con un insólito clavel naciéndole del cuello. Esta portada procede de un cartel y está firmado por Roberto.
Después viene un retrato del autor y en la página siguiente: LA NARDO (Novela grande) por Ramón Gómez de la Serna. (Primera Edición, 1930), ediciones Ulises con el anagrama: una barca griega y una sirena con la melena al viento y la dirección de la casa editora, Ayala, 144.Madrid, 1930.
Y precediendo al texto de la novela viene “Una entrevista con Ramón Gómez de la Serna, poeta y novelista español” por Federico Lefèvre. (Entrevista publicada en Les Nouvelles Litteraires, traducida por Julio Gómez de la Serna; luego ya viene el comienzo de “La Nardo”: “Tenía un puesto de porcelanas, muebles, cacharros y ropas en la Ribera de Curtidores”[2], y este es su argumento: Aurelia es una castiza madrileña que recibe el sobrenombre de “La Nardo” por la blancura de su piel (“Era una blancura mate, sana y olorosa, verdadera blancura de nardo” pag.7). “La Nardo” se entrega a Samuel, su novio, una noche en la que se había anunciado una catástrofe estelar (el choque del cometa Asor con la tierra). El embaucador planea vivir a costa de ella y la exhibe por Madrid, “para meterla bien por los ojos de los otros, ansioso de especular con su belleza” (pag. 63). Camina con tales fines, vigilada por Samuel. Pasa por diversos amantes que provocan su adicción a la morfina. Pero éstos huyen alarmados. Federico está en el jurado de un concurso de belleza en el que Aurelia triunfa y se enamoran con pasión. Es ya tarde para romper con su respectivos mundos. Como no hay solución se suicidan con una sobredosis de morfina: “Sólo mueren amándose los que se rematan juntos” (pag. 124). Como Federico teme que sobreviva su amante y pueda entregarse a otros y el amor no fuera perfecto, la apuñala: Es “el sacramento supremo de la muerte” (pag. 127), el único capaz de reparar el pecado llevado a tal extremo.

Estructura:La primera edición de “La Nardo” consta de 28 capítulos breves de 2 ó 3 páginas, sólo tiene dos capítulos extensos el 6 y el capítulo final. Pero en la edición de la Editorial Ercilla , Santiago de Chile, 1943, RAMÓN añade dos capítulos nuevos, que intercala a partir del capítulo 23 y así la novela pasa a tener 30, en vez de los 28 de la 1ª edición. En esta edición se ofrece sólo “La Nardo”, dice el editor chileno: “añadimos ahora esta reedición de “La Nardo”, convenientemente adicionada y remozada por su mismo autor” (pag.8). La adición de estos dos capítulos no añaden nada sustancial a la trama, si acaso el cambio de la morfina por la cocaína y el conato de desintoxicación. En la edición de José Janés (1951), en las OBRAS COMPLETAS XII (2000) y en la Visor (2007) también se ofrece sólo“La Nardo” con los 30 capítulos ; aunque la mayoría de las ediciones se reproducen los 28 capítulos de la 1ª edición y añaden las cuatro novelas cortas:La hiperestésica, Las consignatarias, Se presentó el hígado y Pueblo de morenas.
RAMÓN dedica los 9 primeros capítulos para presentarnos la peripecia vital y erótica de Aurelia y Samuel, que esperan la muerte ante el posible choque del cometa Asor con la tierra el 18 de agosto.
A partir del capítulo 10 Samuel comienza a exhibir a “La Nardo” por la ciudad para especular con su belleza. “La Nardo” consciente de su poder de seducción, de su magnetismo con los hombres comienza su insatisfactoria carrera de prostituta con Samuel como actor secundario en tercerías amorosas o chulo de baja intensidad.
La segunda parte abarca desde el capítulo 10 al 28 y en ella “La Nardo” encadena una serie de relaciones en las que se prostituye, y más o menos a la mitad de esta segunda parte, ya intuimos que el final será trágico. En el capítulo 20 vuelve otra vez al amor con su chulo, Samuel, tienen como un interregno amoroso, aprovechando las pausas del amor mercenario. Esta relación con Samuel es positiva, pues Aurelia se apoya en Samuel, que no le falla en los días malos y gozan de la vida popular madrileña, aunque en el capítulo siguiente Samuel queda como chulo cesante, pues “La Nardo” encadena otra relación, ahora con un venezolano millonario, descendiente de madrileños, que encontraba en Aurelia la belleza que resumía la ciudad añorada. “La Nardo” era el epítome de la belleza de Madrid. Después de esta nueva humillación regresa Samuel con “La Nardo” y olvida su condición de rufián.
La tercera parte comienza en el capítulo 28, en el que se celebra el concurso de belleza del distrito de Lavapiés. “La Nardo”, Aurelia Rojo gana el concurso: “Quedó como erigida en representación de la belleza de Madrid- síntesis de luna, de sol y de prostitución- y el caballero más formal del jurado don Federico(…) la sacó a bailar” (pag. 116). Se produce el enamoramiento entre Federico y “La Nardo”. Aurelia encuentra por fin el verdadero amor. Hasta Samuel, su sombra, que nunca le había fallado, trataba de comprender aquel amor, quizá para seguir especulando con su belleza. Tanto la situación de Federico, hombre casado y con hijos, más Samuel impedirán el desarrollo normal de la pasión verdadera, del amor sincero.
Entonces pensaron los dos al mismo tiempo. “que si no podían organizar una nueva vida podrían organizar una nueva muerte”(pag.120). Y ya en el capítulo final se produce el desenlace apoteósico del doble suicidio. Uno de los capítulos largos de la novela y el de más calidad literaria, lleno de naturalismo y tremendismo adelantándose a los postulados tremendistas de la novela de los años 40. El doble suicidio se produce con una sobredosis de morfina- ella le confesó que había incurrido en la morfina: “El sacramento supremo de la muerte les ponía el anillo que unía sus almas en el mismo círculo” (pag.127). Federico le aplica otra dosis pensando que le sobreviviría y el amor no fuera perfecto y no contento con esta segunda dosis, aún le asestó una puñalada en el lado del corazón y él recargó otra vez la jeringa y murió con la aguja dentro de la vena.

Personajes: RAMÓN puso el sobrenombre de “La Nardo” a Aurelia (aunque su nombre de pila ya la revaloriza), protagonista de la novela homónima, porque la imaginó con la blancura especial de los nardos, dice: “Era una blancura mate, sana y olorosa, verdadera blancura de nardo”(pag.7), y porque, además, es una de las flores más representativas del verano madrileño, de ahí el pasacalles de “Las Leandras”:

Por la calle de Alcalá / la florista viene y va (…)/ Nardos, nardos/ No cuestan dinero / Y son los primeros/ para convencer
“La Nardo”, como dice su autor, “es hija de la luz de Madrid”, una hembra de rompe y rasga, una mujer de bandera, una hembra de tronío. “La Nardo” no tiene nada que ver con la “cocotte” parisién, inteligente ,calculadora y cosmopolita. “La Nardo” es poco interesada y su universo es Madrid. Es una arrabalera apasionada, que posee una agudeza y un gracejo innatos. Cuenta, sobre todo, con su belleza y su atractivo, que son la esencia de su encanto. Es una pasional, que no se somete a su destino, sino que lo crea. Es una anarquista del amor.
“La Nardo” es la protagonista indiscutible de la novela y la que siempre lleva la iniciativa y a lo largo de la novela va evolucionando del amor puro a la pasión sexual. Pero enseguida empieza a perder su dignidad, dejándose explotar por un chulo espontáneo, Samuel, que también se denigra, pasando de ser su novio a representante en tercerías amorosas.
Samuel la pervierte para poder chulearla (vivir de ella) y cae en manos de un degenerado que goza enviciándola en la morfina- anuncio de un suicidio a dos liberador de una vida de la cual no supo o no pudo liberarse nunca-.
“La Nardo” del puesto del Rastro va a la prostitución y a la muerte como arrastrada por un destino fatal, que ella misma ha creado.
El protagonismo de “la Nardo” es tan grande, que el resto de los personajes, incluso Samuel, quedan en un plano secundario. Ella está presente en casi todos los capítulos. Esta protagonista de la sensualidad evoluciona en angustiosa desesperación sobre el paisaje urbano de Madrid.
Samuel, aunque es un personaje desdibujado y funcional para el desarrollo de la trama, sin embargo no es un canalla explotador, la iniciativa la lleva ella y él sabe retirarse oportunamente (chulo cesante). Pero cuando aparece es bien recibido por su “partenaire”; parece que sin su última intervención, al llevarla al concurso de belleza con la esperanza del triunfo, que la pusiese otra vez en el candelero para poder vivir de ella, no hubiera concluido la novela. Y Samuel cuando “La Nardo” se enamora de verdad de Federico, no lo soporta. ¿Es amor o afán de seguir explotándola?.”La Nardo” por su parte, ya no puede soportar a Samuel, todo su amor lo vuelca en Federico y el amor se proyecta más allá de la muerte.

Espacio. “La Nardo”, protagonista de la sensualidad evoluciona en angustiosa degeneración sobre el paisaje urbano de los barrios bajos de Madrid. La vida de “La Nardo” tiene como telón de fondo el panorama de Madrid: la Ribera de Curtidores con sus puestos y sus gentes, ya glosados por Ramón en “El Rastro”; la Plaza del Progreso- hoy de Tirso de Molina-, todo un aguafuerte con sus comercios, transeúntes y verbenas.
Se aleja “La Nardo” del centro, va hacia el paseo del Canal, a la taberna del “Tío Coronas”, donde se inicia en la vida amorosa, regresa Aurelia al tráfago ciudadano, a los bares, a las quermeses típicas, a las casas de huéspedes de dudosa reputación y a las casas de citas, donde concluye su periplo amoroso.
Referente al estilo, RAMÓN elude el realismo manido y el costumbrismo, sin que por ello los momentos más crudos de la narración, como el último capítulo pierdan intensidad narrativa. Cabe destacar la descripción del ambiente del cometa, que pesará sobre el destino de “La Nardo” y su último amante, don Federico. Así mismo debemos destacar el amanecer en Madrid en el capítulo 7 y la triste francachela del depravado don Damián (“en su copa de chanpagne dejó caer la media luna proterva de sus dientes” pag.91); y sobre todo el final de la novela con el doble suicidio., apoteósico cuadro cruel del horror humano de tintes tremendistas.
En cuanto a la técnica narrativa de RAMÓN dice Gaspar Gómez de la Serna: la construcción de la novela ramoniana “es discontinua por esencia” y su método narrativo consiste en ir provocando explosiones atomizadotas y reveladoras de toda realidad. Dentro de esas explosiones atomizadotas estarían las greguerías intratextuales, que van dentro de los capítulos de la novela, que no son diferentes de las autónomas, es decir las colecciones publicadas, como tales, por RAMÓN, pero son algo así como disimuladas o clandestinas, aunque el procedimiento literario es el mismo. Se ofrece una breve muestra de ellas:” La mano que levanta la hoja del treinta y uno de diciembre es nada menos que el aldabón del año siguiente” (pag.9), “Los rebaños de ovejas parecen aborregadas nubes que hubiesen caído en el suelo” (pag.24), “Esos huecos redondos que se ven en la luna son plazas de toros que hay por allá”(pag.24), “Las alpargatas de los obreros que pasan son como las ratas de la calle”(pag.48), “Seno de mujer: el más dulce bolinche de pasamanos”(pag.127).
En las novelas de RAMÓN el mundo, el personaje y el argumento se entrelazan y se complementan sobre la base de la acumulación y la repetición. Francisco Umbral, tan entusiasta de la figura de RAMÓN, tiene sus reservas: “Ramón no puede ser novelista, porque no cree en los conflictos humanos (..).Así los argumentos de sus novelas son siempre caprichosos y marginales”. Ramón hace buena literatura, pero no buenas novelas”.[3]
RAMÓN, generalmente, se desinteresa del argumento y lo sustituye por cuadros y divagaciones, en su novela libre, siguiendo siempre una técnica acumulativa como en el itinerario erótico de “La Nardo”, que seguro que le sobran algunos capítulos y por ende algunos amantes.

Significación: Aurelia Rojo (cuyo nombre la avalora y el apellido denota la pasión) abandona el puesto del Rastro, que había heredado de su padre y sale a buscar una vida propia para convertirse en “La Nardo”. El primer amorío entre Aurelia y Samuel con ribetes de folletín castizo, tiene la virtud de presentar un conflicto entre los dos personajes, dominador y dominado (chulo y prostituta), que jamás se resuelve. Así pues, ¿quién utiliza a quién?, ¿quién se aprovecha más de sus poderes: Samuel o Aurelia?. En un principio, “La Nardo” se deja engatusar por la labia interesada de Samuel; pero enseguida toma la iniciativa, como empujada por un fatalismo y va hacia la prostitución y Samuel no deja de ser un pelele con ademanes de rufián.
El escenario de la novela es –como se ha dicho- el Madrid castizo, pero la auténtica ciudad que recorre Aurelia es la que ella sueña o pervierte con su conducta. Y si bien “La Nardo” sería la puta castiza más representativa de Madrid y al ser ella el epítome de la ciudad, la que se prostituye realmente es la ciudad de Madrid, que sería el personaje colectivo de la novela.
La novela, por otra parte, responde a las características de la narrativa de RAMÓN: el personaje fatalizado por un rasgo de su fisonomía (el color de su piel), la sexualidad activa y la visión del amor como pasión destructiva y experiencia insatisfactoria.
La crítica ha tratado a “La Nardo” de auténtico vendaval erótico, con ciertos ribetes de decadentismo truculento.
Camón Aznar dice que “La Nardo” es “una concesión de RAMÓN al tipo novelístico de la época (…). Lamentable concesión que se salva por ese desfilar del Madrid vivo,(…) palpitante de calles y arrabales”[4]. Eugenio de Nora señala como principal defecto de la obra su escasa profundización en la realidad y coincide con Camón Aznar, diciendo: “Sin duda los mejores fragmentos(…) son los que trasladan el ambiente popular madrileño”[5]. Fidel López Criado(“Erotismo en la novelística ramoniana”) descubre en la lectura de “La Nardo” una significación trascendente, ya que la novela pretende mostrar una vía para liberar al amor de las limitaciones que suponen el tiempo, la soledad y la muerte.
La amplia carrera sexual de Aurelia, considerada en su contexto, tiene algo profundamente liberador. “La Nardo” puede interpretarse como una defensa del placer anárquico frente a una moral social represiva.
Pero lo que verdaderamente llama la atención es el final de la novela, pues para superar las limitaciones humanas (soledad, tiempo,muerte) lo que se necesita es dejar de existir, suicidarse junto con la amada en el momento mismo de amarse. De esta manera el amor se prolonga infinitamente. Los anillos matrimoniales de la muerte en el doble suicidio por amor forma dos ceros temporales, que unidos forman ese ocho acostado, que es símbolo de lo infinito, de lo inacabado ,de lo continuo.
Y como epitafio final de esta historia de amor y fatalidad, leemos: “Los dos en decúbito supino, dirían al día siguiente los periódicos, hablando de la belleza del doble suicidio por amor” (pag.130).
La novela fue bien recibida por la crítica y aún no siendo una de las mejores novelas de RAMÓN se ha leído mucho, nada más hay que ver las veces que se ha editado. Joaquín de Entrambasaguas la incluyó en el tomo VIII de “La mejores novelas contemporáneas”,1966, como la más representativa de RAMÓN. Actualmente ha sido reeditada por Visor Libros y la Comunidad de Madrid , 2007, en la colección “Letras Madrileñas Contemporáneas”.
Por último añadir que también se ha filmado una película basada en la novela titulada: “Los días del cometa” de Luis Ariño, 1990, y protagonizada por Maribel Verdú.

NOVELAS (LARGAS) DE RAMÓN:
El doctor inverosímil(1914), La viuda blanca y negra(1917), El secreto del acueducto(1922), El incongruente(1922), Gran hotel(1922), El chalet de la rosas(1923),La Quinta Palmyra(1923), Cinelandia(1923),El novelista(1923), María Yarsilovna(Falsa novela rusa)(1923), El torero Caracho(1926), El dueño del átomo(1926),La mujer de ámbar(1927), El caballero del hongo gris(1928),”LA NARDO”(1930), Policéfalo y señora(1932), ¡Rebeca!(1936), Las tres gracias(1949), Doña Juana la Loca(1950), Piso bajo (1961).

EDICIONES DE “LA NARDO”:

-Gómez de la Serna Ramón.La Nardo(Novela grande). Ediciones Ulises: Madrid, 1930.(Primera edición). Con retrato del autor. Precedida de Una hora con R.G. de la Serna,poeta y novelista español, por Federico Lefèvre.(Entevista publicada en Les Nouvelles Literaires. Traducida por Julio Gómez de la Serna.
· Editorial Ercilla .Santiago de Chile, 1943 (revisada por el autor)
· José Janés Editor. Barcelona, 1951 (revisada por el autor)
· En edición conjunta en el Tomo VIII de Las mejores novelas contemporáneas de Joaqquín Entrambasaguas. Planeta, Barna, 1966.
· Editorial Andorra la Vella. Barcelona, 1970 (Con portada de Vigili y dibujo a carboncillo de “la Nardo” de Eduardo Vicente). Prólogo de Julio Gómez de la Serna.Contiene, además, cuatro novelas cortas: La hiperestésica, Las consignatarias, Se presentó el hígado y Pueblo de moreras
· Círculo de Lectores. Madrid, 1974
· Editorial Bruguera (Club Bruguera). Barcelona, 1980
· Editorial Bruguera (Libro Amigo), con portada de “La Nardo” por Eduardo Vicente. Barcelona, 1981
· Fascículos Planeta (Colección Grandes Novelas de Amor).Madrid, 1984
· En edición conjunta :OBRA COMPLETA XII. Novelismo IV (1928-1937).Edición dirigida por Ioana Zlotescu. Prólogo de José Carlos Mainer.Barcelona, 2000.
· Visor Libros y Comunidad de Madrid (Colección Letras Madrileñas Contemporáeas) Prólogo de Andrés Neuman. Madrid, 2007

BIBLIOGRAFÍA:
-Entrambasaguas Joaquín de . Las mejores novelas contemporáneas. Tomo VIII. Planeta. Barcelona, 1966
-Nora Eugenio de.La novela española contemporánea II. Gredos, Madrid, 1963
-Camón Aznar José.R.G.S. en sus obras. Espasa-Calpe. Madrid, 1972
-Rey Briones Antonio del.La novela de Ramón Gómez de la Serna. Verbum. Madrid, 1992.
-López Criado Fidel.El erotismo en la novelística ramoniana.Espiral –Fundamentos. Madrid, 1988.


[1] . Gómez de la Serna, Ramón.”La Nardo”. Edit. Andorra S.L. Barcelona, 1970. (Prólogo pag. 8)
[2] . Gómez de la Serna Ramón.”La Nardo”. Club Bruguera.Barcelona, 1980 (pag.7). Todas las citas textuales serán de esta edición, que contiene., además, cuatro novelas cortas:La hiperestésica, Las consignatarias, Se presentó el hígado y Pueblo de morenas.
[3] . Umbral Francisco. “Ramón y las vanguardias”.Espasa-Calpe. Madrid, 1978 (pags. 51-52)
[4] .Camón Aznar, José.”R.G.S. en sus obras”. Espasa-Calpe.Madrid, 1972 (pag.363)
[5] .Nora Eugenio de.”La novela española contemporánea II2.Madrid Gredos, 1963 (pag.140)

viernes, 12 de diciembre de 2008

LOCURA Y MUERTE DE NADIE de Benjamín Jarnés

UNA LECTURA DE “LOCURA Y MUERTE DE NADIE” de Benjamín Jarnés
por Anastasio Serrano


Benjamín Jarnés Millán, Codo (Zaragoza) 1888.- Madrid, 1949.
Cuarto hijo de una familia de 20 hermanos. Ingresa en el Seminario de Zaragoza en 1900, que no abandona hasta 1909, una vez terminado el primer curso de Teología. Realiza el servicio militar y se queda en el ejército. En 1916, terminados lo estudios de Magisterio se casa con Gregoria Bergua. Obtiene destino en el Cuerpo Auxiliar de Intendencia en Larache (zona del Protectorado en Marruecos). A final de 1920 se traslada a Madrid al Parque de Intendencia y aquí empieza su carrera literaria.
En 1923 colabora con la revista “Alfar” de La Coruña y mantiene un a tertulia en el Café Oriente de la calle Atocha, Cansinos-Asséns nos da noticia de ella en “La novela de un literato 3.” Alianza, 1995. Comienza a publicar: “Mosén Pedro”, “El convidado de papel” en 1924 . Conoce a Ortega y Gasset que le incorpora a su proyecto modernizador de la cultura española de la “Revista de Occidente”, en ella será autor, crítico y traductor.
En 1926 sale la 1ª edición de “El profesor inútil” como 2º título de la colección “Nova Novorum” de la “Revista de Occidente”. Colabora desde el principio en “La Gaceta Literaria”(1927), que dirigía y editaba Ernesto Giménez Caballero en la calle Canarias de Madrid.
El año 1929 es considerado su “annus mirabilis”, de tal forma que publica la primera versión de “Viviana y Merlín”, “Locura y muerte de Nadie” y “Paula y Paulita”. Siguió publicando novela y biografías hasta la Guerra Civil, ya que sus deberes militares interrumpen su creatividad literaria. Y en 1939 Jarnés se une a la diáspora de los intelectuales republicanos, primero Francia en Limoges y luego en el “Sinaia” rumbo a Méjico capital.; allí sigue trabajando, escribiendo en periódicos e incluso confecciona libros por encargo.
En 1948 regresa Jarnés a España gravemente enfermo de arterioesclerosis. Se establece en su casa de la calle Santa Engracia (Joaquín García Morato, entonces), donde le visitan sus dos amigos incondicionales Ildefonso-Manuel Gil y don Ricardo Gullón. Muere en Madrid el 10 de agosto de 1949.

“Locura y muerte de Nadie” se publicó por primera vez en 1929, antes se habían dado a conocer los cuatro primeros capítulos en la “Revista de Occidente” en 1928. La novela apareció con una portada futurista de Puyol en Ediciones Oriente. Madrid, 1929. Imprenta Argis y con el precio de 5 pts. La obra constaba de 10 capítulos , más un epílogo, además de una cita larga de Ortega y Gasset y un prólogo del autor. Fue muy bien acogida por la crítica y por el público lector. Sin embargo B. Jarnés dedicó ocho años a reflexionar sobre los diferentes aspectos de la novela y después de una cuidadosa labor de recrear lo que había creado, según era costumbre en B. Jarnés, queda fijado el manuscrito de la novela en 1937; pero éste queda inédito hasta que Joaquín de Entrambasaguas decidió incluir “Locura y muerte de nadie” en el volumen VII de la serie “Las Mejores Novelas Contemporáneas”. Planeta. Barcelona, 1961. Entonces al solicitar a la viuda, Gregoria Bergua, el permiso pertinente, ella le dijo que tenía revisada para la imprenta una copia mecanografiada, revisada y ampliada por el autor y deciden editarla (2ª versión) en el tomo conjunto. Y esta será la versión definitiva de la novela jarnesiana.
En 1996, Ildefonso-Manuel Gil , paisano y amigo del autor, la publica en edición exenta en la editorial Viamonte de Madrid, inaugurando la colección “Reencuentros”. Se conserva debajo del título la nota que el autor había puesto al frente de su revisión: “La primera versión de “Locura y muerte de nadie” apareció en 1929. Hoy cuidadosamente revisado y no poco aumentado, vuelve a aparecer este librito que en su primera salida recogió (…) muchos elogios.Hago constar aquí mi gratitud” (…).(B. Jarnés, 1937).
Actualmente “Locura y muerte de Nadie” ha sido editada por el profesor y especialista jarnesiano Víctor Fuentes en la editorial Stockcero. USA, 2008, que sería la 3ª edición.

Pero vayamos a desentrañar el argumento: Juan Sánchez y Sánchez vive en la ciudad de Augusta dominado por la angustia. Pretende resolver sus problemas existenciales buscando una personalidad que no tiene. Todos los intentos ,que hace para ser alguien, fracasan. Su amigo Arturo, inspector de seguros y filósofo diletante, es, por el contrario, propenso a huir de la personalización y saca partido a su anonimato: es “un sibarita del anónimo”1. Arturo es amante de Rebeca, que resulta ser, Matilde, la esposa de Nadie. Juan Sánchez en su empeño por ser alguien ocasiona la quiebra del Banco Agrícola de Augusta, llevando a la ruina a miles de familias, pero la policía señala como único autor de la estafa a su socio, Alfredo, amante ocasional de su mujer, cuya fotografía aparece en los periódicos locales, robándole a Juan Sánchez ese minuto de gloria. Ante tal fracaso su obsesión le empuja a la locura y no ve otra salida que el suicidio como acto trascendental y mientras discute con su amigo Arturo e imagina su muerte como algo apoteósico, no se da cuenta que un camión se le echa encima y lo quita del mundo como una goma de borrar. Digno final de una vida vulgar y anónima. Juan Sánchez,”¡Nadie!”, ha muerto y su muerte pasa desapercibida como su anodina existencia. Un epílogo (“Remate y preludio”) da continuidad a la muerte de este don nadie en el que los otros personajes explican su reacción y siguen sus destinos.

Estructura:
La revisión de 1937 publicada por Joaquín de Entrambasaguas en 1961 consta de la Nota de 1937 de B. Jarnés, una larga cita de Ortega y Gasset, un prólogo del autor y 21 capítulos, el último(”Remate y preludio”) a modo de epílogo; frente a la 1ª edición de 1929, que tenía, la cita, el prólogo, diez capítulos y el epílogo.
La larga cita de Ortega viene a ser un manifiesto en torno a la problemática que debe asumir el arte. Ortega cree que la literatura debe centrarse en el hombre: “Dime lo que del hombre sientes y decirte he qué arte cultivas”.(pag. 33).
El proceso vital de un hombre, Juan Sánchez y Sánchez va a desarrollarse en la trama novelesca.
En el prólogo se produce un diálogo tácito entre el autor y el lector ante lo que se va a decir en la novela. El autor explica las intenciones que persigue con esta obra y justifica la elección de su temática. Presenta al protagonista-Juan Sánchez- con el deseo de aparecer como transcriptor o biográfo de su vida ( ya que para Jarnés toda novela es la biografía de un personaje inventado). Introduce al lector en el centro de la problemática de Juan Sánchez, que se empeña en darse a conocer, reafirmar su personalidad y encontrar su identidad. Y elige este tema por el cansancio temático al que había llegado la novela: “Cuando las aventuras de la carne se van arrinconando (…).Cuando la castidad y la lujuria (…) apenas logran conmover a las gentes, cuando todo(…) en la novela vacila o cae, se levantan de lo más profundo los signos de interrogación” (pag.35).
Los 21 capítulos de “Locura…” aparecen titulados, procedimiento típico de la novela tradicional (siglo XIX). Los novelistas se proponían con ello resumir la línea argumental o adaptarse a las necesidades sociológicas, pues muchas novelas aparecían como folletones, por entregas y los títulos pretendían servir de guía para el lector.
Jarnés, pues, recurre a la titulación de los capítulos, así tenemos:”El arca de trigo” (capit. I) y “El Banco Agrícola” (capit. XX), que apoyan la estructura circular de la novela. Otros son síntesis de la trama y destacan el momento más álgido de la misma, así ocurre con: “Firmado y rubricado”(capit.II), “Amor disperso” (capit. III), “Campo magnético” (capit IV).
Como se ha citado los cambios entre la 1ª edición de 1929 y la de 1937(la definitiva) son notables. Primero porque los diez capítulos y un epílogo (1929) pasan a ser 21 capítulos(1937). La intención del autor ha sido la de aumentar el texto, pero aprovechando todo el contexto de la 1ª edición. La diferencia principal está en la perspectiva ética de los personajes. Juan Sánchez, “Nadie”, no cambia nada en 1937. En cambio Arturo, acaba sintiendo respeto ante la locura de Juan, en un pasaje nuevo de 1937, le dice: -¡Ea! ¡Basta de bromas! ¡Respete a su mujer! (pag. 239).
B. Jarnés modificó sustancialmente la personalidad de Matilde, mujer de Juan Sánchez, insignificante y frívola en 1929 y convertida en heroína en “1937”.
Cuando Juan Sánchez decide el suicidio en el capit XIX y escribe dos cartas una para el juez y otra para Matilde su lenguaje es altisonante y melodramático: “Perdóname, pero mi destino era vencer o morir. Puesto que mi fracaso es definitivo, muero. Mucho te hice sufrir, Matilde, pero ahora vas a descansar” (pag. 237) . Y cuando Juan Sánchez perora sobre la búsqueda del hombre integral por parte de Matilde y le recomienda. “¡Vele usted por Matilde!”. Arturo le contesta: “¡Respete a su mujer! (pag.239). Por último después de la muerte de Juan, la dignificación es completa. Mientras en la 1ª edición (“1929”) queda totalmente destrozada, en la definitiva (”1937”) el narrador nos informa, que Matilde llegará a ser la protagonista, la casada ejemplar que no pudo ser en la convivencia con Juan Sánchez, y no como esposa de Arturo, sino del médico solterón de Los Olmos.
La novela ha sido refundida totalmente en su primera versión, añadiéndole el doble de la cantidad de texto. Jarnés ha creado una novela nueva, con teorías y problemas diferentes y ha aprovechado la 1ª versión con una redacción perfecta, que no hace sospechar, esta labor de taracea más que de refundición.

Espacio:La novela transcurre en Augusta-Zaragoza-, del nombre romano “Cesaraugusta”, de esta forma los lectores podían identificar la ciudad sin dificultad alguna. Cambió, pues, ligeramente el nombre de la ciudad, pero conservó el del río Ebro, el pretil. Toda la acción se desarrolla en Augusta. Sólo en dos ocasiones la acción de la novela abandona el espacio urbano de Augusta: una, el viaje de Arturo, inspector de seguros, para redactar un siniestro en Los Olmos y otra, el viaje a la casa solariega, donde nació Juan Sánchez.
En cuanto a los espacios reales, que aparecen en la novela, están muy transformados; sobre todo la oficina bancaria del Banco Agrícola, que da título al capítulo XX, a pesar de ello sigue conservando en la actualidad parte de la morfología que tenía cuando Jarnés lo utilizó para “Locura…” Su nombre real era Banco de Aragón y hoy es una de las oficinas del BSCH (Banco Santander).
Los espacios interiores como el comedor de la casa de Juan Sánchez se atienen con toda precisión al tipo de comedor estándar que se podía encontrar en todas las casas burguesas de los años veinte. Los espacios exteriores son algunas calles sin más, el pretil del río, la Puerta del Carmen, la Plaza de España y los Porches del Paseo.

El tiempo de la novela queda determinado por datos marginales, una fecha histórica, el 23 de agosto de 1920, día en que se produjo un atentado anarquista y al final de la novela se cita junio, fecha de la muerte por atropello de Juan Sánchez. El tiempo narrado, pues, dura un año. Así pues el héroe se encuentra en el mismo escenario y en la misma época del año al principio y al final de la ficción.
Hay también unos espacios adversos para el protagonista: el Banco Agrícola, en el que comienza y termina la trama, cuando no le reconocen la estafa, que le conducirá al suicidio involuntario. Sin embargo el río Ebro será el confidente,y el amigo, en los momentos de desaliento o decepción amorosa. El río es un símbolo callado de la vitalidad perdurable: “Han llegado hasta el río y, apoyados los codos en el pretil, contemplan el lento y solemne fluir (…), el Ebro da su perenne lección de vida fértil” (181-182).

Novela contada en 3ª persona por un narrador omnisciente, que conoce el mundo interior, los procesos psíquicos e incluso el pasado de los personajes. No obstante en el narrador que nos relata los hechos está presente la mirada de Arturo, que actúa a modo de narrador-testigo. Arturo intrigado por la singularidad del raro espécimen, contempla a Juan Sánchez como lo que es, como un pobre diablo . La voz narrativa que utiliza Jarnés para este personaje está a medio camino entre la de un yo testigo y un yo protagonista, ya que Arturo combina su observación perpleja de Juan Sánchez con la participación en al trama novelesca, cuando se convierte en amante de Matilde-Rebeca, esposa de Juan Sánchez.
La omnisciencia narrativa recoge, a veces, los diferentes puntos de vista de los personajes para enjuiciar el carácter de cada uno de ellos. Veamos un ejemplo de esta omnisciencia narrativa. Reunidos los cuatro personajes para cenar, el narrador presenta sus pensamientos ocultos, mientras se entretienen en una banal conversación: “Arturo está pensando: el azar nunca fue tan caprichoso conmigo. En una misma tarde me encuentro con tres personajes representativos, muy dignos de estudio”(85).
“Juan Sánchez está pensando…>>Sin duda el espectro del marido es una alusión a mi papel desairado entre Alfredo y Matilde<<”(85-86). “Alfredo piensa: >> Este jovenzuelo ha venido aquí detrás de Matilde<<(85-86) “Matilde está pensando:>>Arturo lo ha adivinado todo, pero ignora la razones de mi conducta<<”. Los personajes:
Juan Sánchez y Sánchez, Nadie comienza por ser un nombre y un apellido muy común para millares de españoles, sería más un nombre común, que propio. Es el protagonista de la novela y en su primera acción en el Banco Agrícola es confundido con el resto de los clientes y se ve obligado a mostrar su firma y su rúbrica, tatuadas en el pecho, para identificarse, como si tratara de una marca, fenómeno de cosificación degradante. Todas las acciones en la trama van enfocadas a ser alguien, siendo Nadie.No comprende que es un individuo en una sociedad de masas. Toda su vida de ente de ficción se verá jalonada por continuos fracasos que le alejan de ser alguien. Cuando sospecha que Matilde mantiene relaciones sentimentales con Arturo, no consigue ninguna prueba para erigirse en marido burlado y experimenta una nueva frustración. Ni siquiera puede ser cornudo.
Lo intenta todo y por último con su socio Alfredo, sin tener en cuenta la ética, planean la estafa del Banco Agrícola, donde se inicia su frustración, de ser un número, una cosa. Como sabemos se culpa a Alfredo y él es un estafado, en la pretendida fama, aún conculcando la ley. No le queda otro recurso sonado, que el suicidio y, ni aún así, consigue el suicidio asumido, voluntario, es arrollado por un camión que lo saca de la vida como una goma de borrar. Lo mismo que años antes otro camión borró a su ignorada madre, Margot, allá en París.
Arturo actúa como contrapunto en la acción. Es el coprotagonista de la novela, destacando del resto de los personajes, funciona como integrador de todos los acontecimientos. Con Arturo se inicia y se cierra el relato, siendo el centro en torno al cual se va a subordinar el comportamiento de los demás personajes de la ficción.
Es el confidente de la problemática personal de Juan Sánchez y testigo de sus reiterados fracasos, cuando intenta afirmar su personalidad. Como consejero de Juan Sánchez intenta disuadirle de sus proyectos de suicidio, aunque no puede impedir que un camión lo borre del mapa.
Arturo, al final, será el hombre equilibrado (artista y filósofo), que sigue el camino del héroe individualista, que se aleja de los acontecimientos y en un acto de generosidad renuncia a su amor por Matilde, posibilitando la continuación de la novela.
Matilde- Rebeca en los primeros capítulos- hasta que su amante conoce su entorno familiar. Su primera aparición nos evoca fugazmente a la Rebeca bíblica en su primer encuentro con el siervo de Abraham, Eliezer2. Esta Rebeca bíblica (la esposa de Isaac y madre de Esaú y Jacob) cargada de connotaciones simbólicas impregna al personaje femenino de Jarnés; pero cuando la mujer objeto de deseo es vista en su anodino entorno familiar, desaparece el nombre que la idealizaba y recupera su verdadero nombre: Matilde.
Matilde es amante por oportunidad de Alfredo, socio de Juan Sánchez. Esposa infiel de Juan Sánchez, al cual sigue en todo su desbarrancamiento de fracasos, fiel escudera (Sanchica) de este Quijote triste. Matilde es la amante verdadera de Arturo, en el que busca el amor que no ha podido darle su marido. Y en los últimos capítulos desplaza a Juan Sánchez y a Arturo como protagonistas de la novela. De tal forma que cuando Matilde toma el pulso narrativo de la novela, ésta toma nueva fuerza, el lenguaje es más directo, con predominio del diálogo. Aparece la novela íntima, lírica, frente a la Nada personificada en Juan Sánchez y a la que ha sido devuelto.
Matilde, pues, es un personaje femenino bien perfilado y que toma la iniciativa a lo largo de la acción. y al final en la nueva novela será la protagonista.
Alfredo es un personaje funcional, compañero-socio de Juan Sánchez y amante ocasional de su mujer. La acción más importante que lleva a cabo con Juan Sánchez es el desfalco del Banco Agrícola, en la que, además de la fechoría, le roba la fama pretendida de salir en los periódicos a Juan Sánchez; porque le culpan a él; y esto tiene su razón de ser, porque Alfredo sí es un truhán: “Sus ambiciones son dos: las buenas comisiones y las mujeres suculentas. Aunque en trance de elegir, es preferible el tanto por ciento (pa.78); y es él el que merece el castigo.Juan Sánchez es un hombre moral.
Con estos cuatro personajes se teje toda la trama de “Locura…”. Pululan algunos personajes secundarios, como los Monte Azul y sus sirvientes, si acaso adquiere algo de protagonismo al final, Patricio, con quien se va a casar Matilde y comenzar la nueva novela. En uno de los últimos monólogos, Arturo, cediendo el puesto a Patricio, dice: “¡No debo ir! Mi novela ha concluido. Que comience patricio la suya” (256).

Significación:
“Locura y muerte de Nadie”vendría a ser una novela biográfica, con Nadie como biografiado. En la novela se plantea la problemática de un antihéroe, y por extensión de un ser particular en la vida real, en la sociedad de masas y en la incipiente sociedad del consumo y del espectáculo. “Locura…”, dice Victor Fuentes : “Es uno de los testimonios novelescos más patéticos, que se puede encontrar en la literatura europea de entreguerras, de la anulación y trituración del individuo en la sociedad maquinista y de masas.3
Desde el primer encuentro de Arturo con Juan Sánchez, aprendiz de Hamlet, debatiéndose entre el “ser y el no ser”, dice Juan Sánchez: “Se trata de “ser”. Fíjese bien: ¡ni siquiera de existir! ¡De ser! Porque a fuerza de pensar mucho (…), he deducido que (…),”no soy” (46).
Arturo el antagonista de Juan Sánchez, aunque termine por comprenderle, a fuerza de intimar con él, como le sucede al autor, quien en la primera línea del prólogo dice:”A fuerza de tropezarme con Juan Sánchez he llegado a intimar con él, a quererlo”.
Arturo es agente de seguros contra incendios y siempre llega al lugar de los hechos después de acaecidos, tanto en los reales como en los metafóricos incendios pasionales de la trama en que se ve envuelto, y tiene la función de ir apagando o silenciando los brotes de la novela tradicional, en sus variantes de novela galante, sicalíptica o melodramática,y de esta forma el autor implícito va tejiendo la novela artística, lírica, intelectual.
Al lado del narrador y del autor implícito, que expresa sus opiniones, Arturo, que también es filósofo diletante, con frecuencia se desentiende de la acción y nos ofrece sus reflexiones. Digresiones, que junto a las del narrador, dan a la novela su carácter de metanovela o novela lírica.
Dentro de la historia y el discurso hay un predominio de este último, las descripciones ocupan más extensión que la historia. Las pausas descriptivas, poéticas o ensayísticas, que retardan la historia, son de gran originalidad. La primera descripción de la sala del banco, en el primer capítulo, está llena de metáforas propias del arte nuevo y vecinas de las greguerías ramonianas, entre ellas podemos destacar: “Se escucha el sordo roce de largas serpientes de sumandos que reptan por los atriles. Por una ventana le sonríen a Arturo las cuatro filas de una Remington. Las ventanillas son otros tantos confesionarios en donde absuelven (…) del terrible pecado del miedo” (38). Todo el primer capítulo (“El arca de trigo”) de operaciones de cálculo mercantil, está transmutado en valor artístico.
En el capítulo XIII(“Bodegón y celos”) se oye la voz de Juan Sánchez que confiesa: “-Soy un hombre ridículo. Había preparado la farsa del marido que se va y se queda…Perdóname. Iba a matarle a usted”. (172)Esta fallida farsa familiar le da pie al narrador para expresar sus ideas sobre la novela y el drama y la relación entre la realidad y la ficción: “Sólo un falso novelador puede recortar (…) trozos singulares de vida y acoplarlos. En este breve relato (…) de la vida de Juan Sánchez, no se tuvo la fortuna de hallar a todos los personajes en su punto de más alta tensión. Para alguno se adelantó, para otro se retrasó la novela. Aquí aparece según vivían al ser llamados a figurar en este sencillo relato” (174)
La acción de la novela-como se ha dicho- comienza en un banco, en unos años de frenesí financiero y el símbolo del banco es la espiga, emblema de la fecundidad y aparece hendiendo el aire del banco. “La espiga da un estallido y se derraman los granos de oro” (40). Y pocos días antes de publicada esta novela se produce el “crack” de Wall Street en Nueva York en octubre de 1929; y en uno de esos casos en que “la vida imita al arte”: la novela, como sabemos, termina en un gran desfalco bancario con el consiguiente espectáculo: “Gentes apresuradas que preguntan (…), que recorren los pasillos, las ventanillas, sollozos de viudas, rugidos de cuentacorrentistas” (233), el mismo espectáculo que se dio entonces en Nueva York o Chicago y casi el mismo espectáculo que hemos podido ver ahora en el otoño de 2008 con la quiebra de “Leman Brother” en USA, bancos ingleses, alemanes, belgas, que los estados han tenido que inyectarle liquidez para evitar el pánico monetario mundial.
En “Locura…”a la aparente linealidad de la ficción se superpone una estructura circular. Pues la ficción comienza en el “Arca de Trigo”, nombre alegórico del banco. Y aquí Arturo descubre por primera vez a un hombre que lucha por salir de su anonimato, de su condición de hombre masa, adoptando una actitud grotesca, desabrochándose la camisa para mostrar su firma tatuada en su propio pecho. La ficción se cierra en el mismo banco, ahora denominado Banco Agrícola. Arturo recapitula las experiencias vividas a través de la ensoñación, en esas experiencias están presentes los dos ejes básicos de la narración: el proceso sentimental de Arturo y el drama de Juan Sánchez; drama que vuelve a reproducirse en un nuevo ser. Jarnés intenta poner de relieve cómo el drama de Juan Sánchez no tiene solución, pues hunde sus raíces en la sociedad de masas. La historia de Juan Sánchez vuelve a empezar como un sueño recurrente.
Esta recapitulación recuerda a una partitura musical: notas que se repiten a lo largo de la trama, y la semejanza se refuerza con el título del epílogo: “Remate y preludio”. Parece como si todos los motivos musicales se fundieran para empezar de nuevo la partitura, una nueva aventura novelesca va a comenzar, pues, el generoso Arturo, se alejará de los hechos. Tomará una actitud distanciadora, que impide el final convencional de su proceso sentimental. Arturo se convierte en espectador de la nueva novela, del nuevo proceso sentimental, que va a protagonizar la mujer amada, Matilde.”Es el preludio de un canto nuevo. Allá en Los Olmos, comienza la novela” (257).
Jarnés es un novelista personalísimo, que desde su postura individual, supo captar las líneas renovadoras de la novelística española y fue una figura destacada de la generación de los “NOVA NOVORUM”, una generación que supo apartarse de la narrativa decimonónica y sublimar el erotismo de la novela hasta convertirlo en materia de obra de arte. Esta generación que marcó nuevas direcciones a la novela con sus innovaciones estéticas y técnicas, que fueron reavivadas por la novela experimental de los años sesenta y setenta del siglo XX.
La obra de Benjamín Jarnés no tuvo la difusión ni el éxito que se merecía. Se ha hablado del “escándalo Jarnes” (R. Gullón, 3ª de ABC, 8.10.88), quizá se deba al carácter intelectual de sus novelas y, sobre todo, al exilio. Aunque se leyó con interés la primera edición de 1929 y la crítica le fue muy favorable, la segunda edición (1937) no vio la luz hasta 1961 , que fue la edición que manejaron los investigadores. Por fin tenemos la edición de Ildefonso-Manuel Gil, ya exenta de 1996 (agotada). En la actualidad sólo hay una edición viva la Víctor Fuentes, editorial Stockcero. USA,2008, que está editada en libro y en internet (Google).
En lo sucesivo será muy conveniente reparar el “escándalo Jarnés” para que su obra no caiga de nuevo en el peor de los exilios: la falta de curiosidad intelectual y el desdén.

NOVELAS DE BENJAMÍN JARNÉS:
Mosén Pedro(1924),El profesor inútil (1926), El convidado de papel (1928), Paula y Paulita (1929), LOCURA Y MUERTE DE NADIE (1929), Teoría del zumbel (1930), Escenas junto a la muerte (1931), Lo rojo y lo azul: Homenaje a Stendhal (1932), tántalo(1935), Constelación Friné (1944), Su linea de fuego (1980).

BIBLIOGRAFÍA:
.Entrambasaguas Joaquín de. “Las mejores novelas contemporáneas”. Tomo VII Editorial Planeta. Barcelona, 1961.
.Jarnés Benjamín. “Locura y muerte de Nadie”. (Introducción de Ildefonso-Manuel Gil).Editorial Viamonte. Colección “Reencuentros”.Madrid, 1996
.Jarnés Benjamín. “Locura y muerte de Nadie”.(Introducción de Víctor Fuentes). Editorial Stockcero.USA, 2008.
.Nora Eugenio de .”La novela española contemporánea”II. Edit. Gredos. Madrid, 1962
.Zuleta Emilia de. “Arte y vida en la obra de Benjamín Jarnés”. Gredos. Madrid, 1977.
.Martínez latre Mª del Pilar. “La novela intelectual de Benjamín Jarnés”. I.F.C. Zaragoza, 1979.
.Villanueva Darío. “La novela Lírica II”. Edit Taurus. Madrid, 1983
.Gullón Ricardo.”La novela lírica”. Cátedra. Madrid, 1984
.Fuentes Víctor. “Benjamín Jarnés: de Biografía y Metaficción. I:F:C: Zagoza, 1989
.“Jornadas Jarnesianas”.I Centenario del nacimiento de B. Jarnés. I.F.C.Zaragoza,1989
.Cansinos-Asséns R.”La novela de un literato 3. Alianza Tres. Madrid, 1995.

REVISTAS:
-Ínsula: números 45 y 47 (1949), nº 673 (2003)
-Cuadernos Hispanoamericanos nº 235 (1969)
-Camp de l`Arpa, nº 8 y 9 (1976)


Madrid, 6 de diciembre de 2008



1 . Jarnés Benjamín. “Locura y muerte de Nadie”. (Edición de Ildefonso-Manuel Gil). Edit. Viamonte.Madrid, 1996 (pag. 66). Todas las citas textuales serán de esta edición.
2 .Biblia de Jerusalén. Declée de Brouwer.Bilbao,1977. Cuando Isaac se hallaba en edad de caarse, envió Abraham a su criado Eliezer a Mesopotamia y al llegar a Harán encontró a Rebeca, que estaba sacando agua de un pozo, y ella le dijo que era hija de Batuel y nieta de Nacor, hermano de Abraham, y viendo en esa joven la futura esposa del hijo de su amo, Isaac, le ofreció regalos y la llevó consigo a Canaán, donde se casó con Isaac. Génesis, 24.
3 Fuentes Víctor. Introducción a “Locura y muerte de Nadie”,pag. XIII. Editorial Stockcero. USA,2008

viernes, 17 de octubre de 2008

ESTUDIO CRÍTICO DE "TIRANO BANDERAS" DE VALLE-INCLÁN



Ramón del Valle-Inclán: Vilanova de Arosa (Pontevedra), 1866- Santiago de Compostela, 1936.

Valle-Inclán conocía la América hispana desde su primer viaje a Méjico en 1892. En 1910 realiza otro viaje, esta vez a América del Sur con la compañía teatral Guerrero-Mendoza, en la que su mujer Josefina Blanco era actriz. Estos viajes ultramarinos le predisponían para escribir la novela de América; sobre todo después de un tercer viaje, que fue el más significativo, ya que se debió a una invitación del Gobierno de Méjico, a través del escritor y diplomático Alfonso Reyes para celebrar las fiestas de la independencia en 1921. El presidente Obregón le distinguió con su amistad a la que fue sensible el escritor. No cabe duda que Valle-Inclán se informaría de la Revolución mejicana y de las secuelas de la dictadura de Porfirio Díaz, así como de la presencia e intervención de la colonia española.
En 1923, Valle-Inclán escribe a Alfonso Reyes desde La Puebla del Caramiñal, que está trabajando en una novela americana: “Estos tiempos trabajaba en una novela americana: Tirano Banderas. La novela de un tirano con rasgos del doctor Francia, de Rosas, de Melgarejo, de López y de don Porfirio”.1Además le pide datos : “¿Dónde ver una vida del bendito don Pancho?” (Madero).
Así pues, a lo largo de 1925 comienza a publicar por entregas (constante típica de Valle, la de ir dando en diferentes medios lo que está escribiendo) en la revista “El Estudiante” de Salamanca, empezando en junio de 1925. También publicó un capitulo de TB en “El liberal” de Bilbao: “Lección de Loyola”, el 10 de julio de 1926. Más tarde dio a conocer otro fragmento inédito de la novela en La Novela de Hoy, 3/09/1926: “Zacarías el Cruzado o Agüero nigromante” y por último también publicó el prólogo en la revista “Verba” de Gijón en octubre de 1926. Después de todos estos adelantos “Tirano Banderas” salió publicada en libro el 15 de diciembre de 1926 en la Imprenta Ribadeneyra de Madrid, siendo el tomo XVI de su OPERA OMNIA (1913-1933), con la característica ornamentación realizada por José Moya del Pino.
En la primera edición llevaba en la contraportada un aviso importante: “Pedidos al autor: 12, Santa Catalina, 12. Madrid”. Es decir, Valle-Inclán editó él mismo su novela y la vendió desde su casa, dando la venta en exclusiva a una sola librería: Librería Meléndez, 12 ,Cedaceros, 12. Como es sabido las relaciones de Valle-Inclán y los editores nunca fueron buenas. Esta primera edición se agotó pronto, fue lo que se diría hoy un éxito de librería y la segunda edición apareció publicada por “Nuevo Mundo” el 9/09/1927.
Valle-Inclán inaugura con TB el subgénero novelesco: la novela del dictador hispanoamericano. Después le seguirán por orden de publicación: “El señor presidente”(1946) de Miguel Angel Asturias, “El recurso del método”(1974) de Alejo Carpentier, “El otoño del patriarca” (1974) de Gabriel García Márquez, “Yo El Supremo” (1974) de Augusto Roa Bastos y “La Fiesta del Chivo” (2000) de Mario Vargas Llosa.

Pero vayamos ahora al estudio sistemático de la obra y este es su argumento: Santos Banderas (llamado Tirano Banderas) es un hombre de mirada misteriosa, taciturno, rodeado de una aureola mágica y presidente de un supuesto país hispanoamericano (la república de Santa Fe de Tierra Firme situada en las costas del Pacífico) a finales del sigloXIX. Santos Banderas vive en San Martín de los Mostenses y firma cuantas sentencias a muerte le parece y perdona a su antojo, aunque en todo momento pretende dar la impresión de bondad, de igualdad, de caballerosidad. Alrededor de Santos Banderas pululan una serie de personajes crueles, cínicos y cobardes que como corte de bufones le adulan.El coronelito de la Gándara es amigo personal de Santos Banderas, pero cae en desgracia y se pasa al bando opositor. Mientras se gestan los pormenores del derrocamiento, una serie de acciones informan de los desmanes del sistema, hay una tímida presión de la representación diplomática (una nota ineficiente). El Ministro Plenipotenciario de España es denigrado, tiene voz cotorrona y pisar de bailarín y aunque no acepta las matanzas de Banderas, se ve obligado a no criticarlas porque el tirano ha conseguido descubrir unas cartas dirigidas a su amor “Currito Mi-Alma. La presión diplomática apenas incomoda al dictador. Los opositores siguen organizando la revuelta para acabar con la arbitrariedad y la corrupción. La acaudilla don Roque Cepeda y Filomeno Cuevas. Después se unen a la oposición Zacarías el Cruzado y el coronel Domiciano de la Gándara, que estaba siendo perseguido por la policía del tirano y pide ayuda a Zacarías para que le pase al bando contrario. Domiciano da a la mujer de Zacarías un anillo para que lo empeñe en la tienda del gachupín Quintín Pereda; éste conoce el anillo y denuncia a la mujer de Zacarías y la llevan presa dejando solo a su chamaco. Cuando regresa Zacarías encuentra a su chamaco medio comido por los cerdos. Descubre lo que ha ocurrido cuando encuentra la papeleta del prestamista y nueve soles. Mete en un saco los restos de su chamaco, multiplica su dinero en el juego, compra un caballo y saca de la tienda a Quintín Pereda con una cuerda al cuello y lo arrastra por la ciudad; después va unirse con Filomeno Cuevas y los suyos. Estalla la revolución. Santos Banderas, cuando ya veía todo perdido, mata a su hija de quince puñaladas para evitarle el dolor de la deshonra.Los sublevados acribillan al tirano y su cuerpo es hecho cuartos y repartido por las principales ciudades del país.

¿Cómo se ha concebido la novela? El profesor checo Belic Oldrich 2 ha estudiado la estructura formal de la novela y toda ella se organiza en partes, que a su vez se dividen el libros y éstos en pequeños capítulos. Las partes son siete: Las tres primeras partes y las tres últimas tienen cada una tres libros y la parte central, es decir la cuarta tiene siete libros. Si sumamos todos los libros obtenemos la cifra de 25; pero además hay un prólogo y un epílogo, de extensión y funcionamiento análogo a los libros. Por lo tanto tenemos 27 libros, o sea tres por tres y por tres. El esquema gráfico según el profesor Belic sería el siguiente:
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1 + 3. 3 + 7 + 3.3 + 1 = 27 = 3.3.3 -
Esta organización de la novela según el principio de los números mágicos 3 y 7 no es fruto del azar o de la inspiración del autor, sino el resultado de un esfuerzo consciente e intencionado. Pero el principio de los números mágicos no sólo rige en la estructura general de la novela, sino también en las intervenciones de los personajes de cierta relevancia en la trama. Así el Tirano aparece 7 veces; don Roque Cepeda, 3; el Ministro de España (el barón de Benicarlés), tres veces, el empeñista Quintín Pereda, tres veces y el coronelito de la Gándara 9 veces (3 por 3). La función estructurante de los números mágicos es aún mucho más clara. La acción abarca tres días y tiene tres momentos claves: uno se desarrolla en el prólogo (se pone en marcha la revolución). Otro, que precede en el tiempo al anterior, en la parte cuarta, séptimo libro (Filomeno Cuevas decide ir con sus peones contra el tirano); y por último, en la parte séptima, libro tercero (estalla la revolución). Además TB con un prólogo y un epílogo es una novela enmarcada.
Por otra parte estos números mágicos aparecen con bastante frecuencia en el cuerpo de la novela. Así los caporales al castigar al chicote cuentan los latigazos de tres en tres:”Señaló el tambor un compás alterno y dio castigo del chicote(…): -¡Uno! ¡Dos! ¡Tres! (I, 1,iv,41)3 . la cabeza del tirano “estuvo tres días puesta sobre el cadalso” (epílogo, v, 240). El otro número mágico, el 7, también aparece sobradamente, veamos dos ejemplos: “El Doctor Polaco sacó del fraque la vara mágina, forjada de siete metales (VII,3,iv,232). El tirano durante la experiencia mágica, realizada en el palacio, elige con el pensamiento el número siete: “-Como siete puñales. ¡Chac! ¡Chac! (VII,3,iv,233). (Santos Banderas rumiaba la coca, “tenía siempre unas salivilla de verde veneno” –I,1iii,40-;y ¡Chac! ¡Chac! Es la onomatopeya del movimiento de las mandíbulas).

Vall-Inclán en “La lámpara maravillosa” expone sus teorías del tiempo, en las que pasado, presente y futuro forman un todo: “Cuando se rompen las normas del tiempo, el instante más pequeño se rasga como un vientre preñado de eternidad. El éxtasis es el goce de sentirse engendrado en el infinito de ese instante”.4 Por eso la disposición del relato no es lineal. La acción avanza y retrocede en el tiempo. Se funden pasado, presente y futuro. Utiliza una técnica de acciones simultáneas para darnos una visión total. Por lo que se refiere al tiempo histórico hay referencias cronológicas a distintos momentos del siglo XIX y primera década del XX. El tiempo concreto de la acción comienza a la caída de la noche de un primero de noviembre y acaba mediada la mañana del 3 del mismo mes. La localización de la república de Santa Fe estaría cerca del Ecuador. El tiempo novelado, pues, es de 42 horas. Estaríamos aquí en el tiempo reducido en la novela en el que hay que encajar tres intrigas: la problemática del indio con Santos Banderas, representada por Zacarías el Cruzado; la intriga del criollo representada por el elocuente doctor Sánchez Ocaña, el guerrillero Filomeno Cuevas y don Roque Cepeda (el ranchero) y la intriga de los extranjeros representada por el ministro de España, el Barón de Benicarlés, el ricacho don Celestino Galindo y el empeñista Quintín Pereda. Por otra parte en el prólogo notamos una anacronía, pues nos cuenta los preparativos para el asalto final y de esa forma la acción novelada parece una visión retrospectiva o más bien un despliegue simultáneo de lo narrrado en el prólogo.

En cuanto a los personajes, Santos Banderas, Presidente de la República de Santa Fe de Tierra Firme; se le conoce como Tirano Banderas, General o Generalito Banderas, Glorioso Pacificador de Zamalpoa, Chingado Banderas, Banderitas y Niño Banderas.Tirano Banderas es el personaje principal y el que da título a la novela, la abre y la cierra,y, actúa como eje de la narración. De Santos Banderas sabemos muy poco, solo que tiene una hija de 20 años, a la que trata con ternura, y que había luchado contra los españoles en el Perú. En su actuación en la novela es cruel, supersticioso, triste, impasible, puritano e inteligente.
Además de los tiranos citados (el Doctor Francia, Rosas, Melgarejo…) un último tirano está presente en la figura de Tirano Banderas. El prototirano hispanoamericano, Lope de Aguirre, el loco, que declaró la guerra a Felipe II al frente de sus Marañones. Y es en el epílogo de TB donde más claro se muestra la presencia de Lope de Aguirre.Este es el resumen de la muerte L .de Aguire, que según las crónicas del sigloXVI, hace Speratti-Piñero: “Acosado por los hombres del Rey, Lope de Aguirre es abandonado por los hombres en quienes más confianza tenía;(…) finalmente cuando sólo le acompaña un grupo insignificante, resuelve eliminar a su hija para que no caiga en manos de los enemigos; muere arcabuceado por los propios rebeldes y es despedazado como escarmiento”.6 Pobablemente Valle.Inclán manejó la novela de Ciro Bayo “Los Marañones” publicada en 1913.
Don Roque Cepeda, líder de la oposición electoral contra Santos Banderas. Valle le indicó a Alfonso Reyes que este personaje lo tomó de “don Pancho”, Francisco I. Madero, y esto es así puesto que tanto en la historia como en la ficción se trata de un criollo adinerado que se erige en líder de la oposición y en redentor del indio.
Filomeno Cuevas, criollo ranchero que encabeza e inicia el ataque armado contra Santos Banderas en Santa Fe.. Su representación en la realidad política de Méjico apunta a Álvaro de Obregón.
Don Celestino Galindo (don “Celes”), personalidad finaciera, intelectual y social de la Colonia Española; en la realidad histórica Telesforo García, don “Teles”, abogado, fundador de periódicos en la colonia española: “La Libertad, El Centinela español”.
Domiciano de la Gándara, coronel, arquetipo de militar levantisco, bravucón y borrachín, y encarnaría a alguno de los generales que anduvieron vacilantes de un bando a otro durante la revolución mejicana.
Doña Lupita, antigua rabona o soldadera del Séptimo Ligero en el que sirvió Santos Banderas y ahora sirve al Tirano.
Lupita la Romántica, pupila del prostíbulo (congal) de Cucarachita la Tarecena, compañera nocturna del licenciado nacho Veguillas y médium dotada de poderes telepáticos.
Manolita, hija de Santos Banderas y en la narración está loca y debe estar recluida.
Quintín Pereda: “El honrado gachupín” (la ironía es clara). Empeñista que causa la muerte del hijo de Zacarías el Cruzado, al denunciar a la mujer de Zacarías, por el asunto de la tumbaga (sortija) del coronelito de la Gándara y prototipo de los demás gachupines de Santa Fe de Tierra Firme.
El Barón de Benicarlés: Queralt y Roca de Togores, Mariano, Isabel, Cristino, barón de Benicarlés, Ministro Plenipotenciario de su Majestad Católica ,era: “Lucio, grandote, abobalicado, muy propicio al cuchicheo y al chismorreo, rezumaba falsas melosidades” (I,2,i,50). Representante del decadentismo europeo en una perdida república tropical americana; hipócrita e inepto profesionalmente al servicio de los intereses de las grandes potencias; de antigua nobleza española, pero de pésima catadura moral. Asristócrata decadente y homosexual, cuyo “partenaire” es un bailarín llamado Currito Mi-Alma.
Doctor Sánchez Ocaña, famoso tribuno revolucionario, que vierte en su discurso los tópicos oratorios de la época.” ¡Héroes de la libertad! ¡Mártires de la más noble causa! ¡Vuestros nombres (…) fulgirán en las páginas de nuestra Historia! (V,1,iv,165). Esto pronuncia ante los cadáveres arrojados al mar, que ya rechazan los tiburones, ahítos de tanta carne revolucionaria.
Zacarías San José: “A causa de un chirlo que le rajaba la cara, era más conocido por Zacarías el Cruzado” (IV,1,ii,111). Epítome de la situación de injusticia del indio y sin pretenderlo desencadena la revolución contra Santos Banderas, ayudando al coronelito de la Gándara, ejecutando al empeñista Quintín Pereda y participar activamente en la revolución.

Además de la magia de los números 3 y 7 ya apuntados en la estructura, hay otros elementos mágicos. Así Santos Banderas es presentado como un ser excepcional, enigmático, casi sobrenatural, en una palabra mágico. Cuando conversa con don Celes para despertar la admiración del ilustre gachupín dice: “Yo no duermo” (I,1vi,48); y más adelante: “Tirano Banderas (…),acrecentaba su prestigio de pájaro sagrado” (I,1,viii,49). El pueblo indio piensa que Tirano Banderas está dotado de poderes sobrenaturales: “El indio triste(…) susurra poderes mágicos de Niño Santos(…); Generalito Banderas se proclamaba inmune a las balas por una firma con Satanás”(VI,1i,182) . También el caudillo de la oposición, don Roque Cepeda, vive en un ambiente de magia. Así es como lo presenta Vall-Inclán:”Don Roque era varón de muy varias y desconcertantes lecturas, que por el sendero teosófico lindaba con la cábala, el ocultismo y la filosofía alejandrina”(V,2,iii,174).
Otro elemento mágico lo representan Lupita la Romántica y el Doctor Polaco. Lupita, durante la experiencia que con ella hace el mágico doctor en el congal de Cucarachita ve en sueños al tirano en una situación narrada antes. Y mágica es también la escena entre Lupita y Nacho Veguillas, en la cual ella le lee el pensamiento y le comunica al coronelito de la Gándara que había caído en desgracia. También Zacarías el Cruzado va acompañado por un “amuleto nigromante”-que son los restos de su chamaco comido por los chanchos- y da título a la parte central, la cuarta. Protegido por su amuleto ejecuta al empeñista Pereda y se une al bando insurrecto.

Cuando Max Estrella (“Luces de Bohemia, escena XII) enuncia la estética del esperpento, le da como base los espejos cóncavos del Callejón del Gato: “El esperpentismo lo ha invetado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el Callejón del Gato(…).Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos, dan el esperpento… Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo, son absurdas” (“Luces de Bohemia”, escena XII, 140-141)7.
Con “Luces de Bohemia” nace para la vida literaria un nuevo término retórico: esperpento, cuyo significado según el diccionario era feo, ridículo o llamativo y a esto habrá que añadir el nuevo significado creado por Valle en la obra citada: deformación de la realidad. Según la definición de Valle la novedad no está aquí en la aparición de los espejos, sino en su poder deformante. Y sólo aparecen tres veces los espejos en TB, pero las tres con evidente intención deformadora. En la primera el hombre (don Celes) perturba con su presencia: “la dorada simetría de espejos y consolas(I,2,ii51); en la segunda se nos presenta la “perspectiva desconcertada de una estancia” y en la tercera:”ante el espejo que proyectaba las figuras con una geometría oblicua y disparatada(VI,3,ii,206).
La animalización es otro recurso del esperpento que Valle usa con profusión, asi: Tirano Banderas se aleja”con olisca de rata fisgona”(II,3,i,77); Nacho Veguillas para mantener el beneplácito del Tirano imita”el compás saltarín de la rana” (VII,1,iii,215); Tirano Banderas habla despectivamente de las “monas de la diplomacia europea”; y la máxima esperpentización animalizadora la reciben doña Lupita, cuando Nacho Veguillas la llama.”¡Sierpe biomagnética!” (III,2,vi,103) y Roque Cepeda, cuando Don Santos se disculpa por la detención y le halaga arteramente, le responde:”-Señor General(…) Oyéndole me parece escuchar a la Serpiente del Génesis”(VI,1,v,191).

Por lo que respecta al lenguaje ningún personaje tiene una lengua de origen real. Todos tienen un mismo lenguaje imaginario, el de Tierra Firme, que no es ni el castellano, ni el mejicano, ni el argentino, ni el cubano. Este lenguaje parece una síntesis de todas las hablas hispánicas y está formado por una base de español neutra y por voces de uso corriente en casi todas las repúblicas de Hispanoamérica; también hay americanismos inventados por Valle-Inclán y alguna voz achulapada y jergal.
Los diminutivos, coronelito, generalito tienen un significado sarcástico.
Significado de los nombres, Santos Banderas, es el Santo, el Salvador de sus súbditos. Es un santo que tiene poderes sobrenaturales para la superstición innata del indígena. Su apellido Banderas, refleja el nacionalismo de las nuevas repúblicas americanas: Tirano-santo-bandera corresponde a estado, iglesia y ejército, que es la eterna trilogía que ha minado las energías de los pueblos.
Don Celestino es un personaje celestinesco, que sirve de intermediario entre Santos banderas y el Barón de Benicarlés.
El Barón de Benicarlés en el juego de palabras es un invertido y el nombre que mejor le quedaría sería Isabel.
Las mujeres se llaman Gaudalupe (doña Lupita, Lupita la Romántica) que es el nombre más representativo de la mujer mejicana.

SIGNIFICACIÓN: Valle-Incán en una entrevista mantenida con Gregorio Martínez Sierra dice:”En cuanto a la trama (de TB) pensé que América está constituida por el indio aborigen, por el criollo y por el extranjero. Al indio, que tanto es allí alguna vez presidente como de ordinario paria, lo desenvolví en tres figuras: Generalito Banderas, el paria que sufre el duro castigo del chicote y el indio del plagio y la bola revolucionaria, Zacarías el Cruzado. El criollo es tipo que , a su vez, lo desenvolví en tres: el elocuente doctor Sánchez Ocaña, el guerrillero Filomeno Cuevas y el criollo encargado del sentido religioso,(…) don Roque Cepeda. El extranjero también lo desnvolví en tres tipos: el ministro de España, el ridículo don Celes y el empeñista Quintín Pereda. Sobre estas normas ya lo más fácil era escribir la novela”8. Atendiendo a los tres estamentos sociales que Valle cita, la novela desarrolla tres significados con entidad propia.
1. El tema del indio que aparece representado por la cadena causal iniciada por la borrachera del coronelito de la Gándara y la orden de arresto dictada por el Tirano, lo que traerá como consecuencia la clausura del congal(prostíbulo) y la triste historia de Zacarías el Cruzado.
2. Tema del criollo, que es el núcleo de la segunda cadena causal iniciada por la orden de arresto del coronelito de la Gándara y de don Roque Cepeda. El coronelito se adhiere a la revolución armada tramada por Filomeno Cuevas.
3. Tema del extranjero, que sería la tercera cadena causal dedicada a los sucesos y personajes del cuerpo diplomático, en especial aquellos sucesos relacionados con el Barón de Benicarlés y la Colonia Española representada por don Celes Galindo.
Si nos atenemos a criterios políticos podemos hacer una nueva clasificación de los personajes anteriores:
a) Personajes a favor de la tiranía, Tirano Banderas, don Celestino Galindo y el Barónde Benicarlés. Tirano Banderas es el eje central en torno a cual giran los demás personajes.
b) Personajes a favor de la revolución, Filomeno Cuevas, Zacarías el Cruzado y don Roque Cepeda. El eje resulta Filomeno Cuevas.
c) Personajes ambiguos, acomodaticios(en principio partidarios de la tiranía y después defensores de la revolución): Domiciano de la Gándara, el licenciado Nacho Veguillas y el coronel Ireneo Castañón. El eje de este grupo es el coronelito de la Gándara.
Filomeno Cuevas, personaje positivo y con buenas intenciones no triunfará en el intento de acabar con la tiranía establecida por la herencia hispana. El jefe intelectual de la revolución, don Roque Cepeda, también fracasará, como su posible modelo en Méjico, don Francisco Madero.
Hay dos propósitos en TB, uno ideológico y el otro estilístico. El primero sería la denuncia de la situación del indígena y la imposibilidad de la Revolución, porque se parte de la tiranía y se llega a la tiranía; ya en el prólogo, en los preparativos de la asonada se notan las intenciones del coronelito de la Gándara de alzarse con el poder, cuando discute con Filomeno Cuevas sobre la táctica a seguir, dice Domiciano: “Yo soy un científico, un diplomado en la Escuela Militar (prólogo,III,33) y en el epílogo se vuelve a destacar el coronelito:”(…) salió de las filas en un buen caballo, el Coronelito de la Gándara”(epílogo,iii,238).
La representación gráfica de la estructura de TB es una cruz, la que sufre el pueblo soportando a gobernantes no democráticos y, además, esa cruz lleva dos puntas en ambos extremos del brazo horizontal: prólogo y epílogo, que serían las dos puntas de lanza para librarse de la opresión. En el prólogo los preparativos de la insurrección y en epílogo la ejecución del tirano. Lástima que se destaque de la multitud armada la cabalgada del coronelito de la Gándara, con lo cual parece que se anuncia una nueva tiranía. Se va de la tiranía a la tiranía y, en medio, la ilusión o la alucinación de la revolución.
El propósito estilístico está más que logrado con la originalidad en el uso del lenguaje, con matices modernistas (en parodia) y expresionistas y además un adelanto del “realismo mágico” de la novela moderna hispanoamericana.
Al final de la novela vence la revolución, no se hace justicia, el tirano muere acribillado. La caída de Santos Banderas no propicia la aparición de una nueva autoridad democrática respaldada por una parte de los personajes y episodios de la novela. Sólo aparece una autoridad capaz de acabar con el tirano, pero no con la tiranía. Hay pues una repetición del caudillismo español.
Por otra parte tampoco parece casual que la muerte de Valle-Inclán coincidiera en el horizonte histórico con la aparición una vez más, del caudillo autóctono -generalísimo, no generalito- Francisco Franco y sus 40 años de dictadura. La novela de Santos Banderas en Tierra Caliente se hace realidad en España.
La novela se leyó mucho, fue un éxito de librería y no se ha dejado de publicar desde su publicación en 1926. Ha sido objeto de ediciones cuidadas por Alonso Zamora Vicente y Antonio Valencia en Espasa-Calpe. Se sigue leyendo y estudiando tanto en el ámbito académico como por el público lector.
Ha sido llevada a las tablas en tres ocasiones: por Enrique Llovet en 1974; por Lluis Pascual en 1992 y por Tomás Gayo en 2005.
Se ha realizado una película en 1993 por José Luis García Sánchez con Gian María Volontè interpretando a Santos Banderas.

NOVELAS DE VALLE-INCLÁN:
La cara de Dios, 1900; Sonata de Otoño,1902; Sonata de estío,1903; Sonata de primavera,1904; Flor de santidad,1904; Sonata de invierno; Serie La guerra carlista: Los cruzados de la Causa,1908, El resplandor de la hoguera,1909 y Gerifaltes de antaño,1909; Una tertulia de antaño, 1909; En la luz del día,1917; Tirano Banderas,1926; Fin de un revolucionario.Aleluyas de la Gloriosa,1928; Serie El ruedo ibérico: La corte de los milagros,1927,¡ Viva mi dueño!,1928, Baza de espadas:vísperas septembrinas,1932(incompleta) y El trueno dorado,1936 (fragmento).

BIBLIOGRAFÍA:
. Belic Oldrich. “Análisis de textos hispanos”. Edit. Prensa Española. Madrid, 1977.Interesa el artícilo: La estructura narrativa de Tirano Banderas.(pp.187-211)
. Dougherti Dru. “Guía para caminantes en Santa Fe de Tierra Firme. Estudio sistémico de Tirano Banderas. Edit Pr-textos. Valencia,1999.
. Gonzalo Díaz Migoyo.”Guía de Tirano Banderas”.Edit Espiral/Fundamentos. Madrid,1985
. Speratti-Piñero Emma Susana.”De Sonata de Otoño al esperpento”.Támesis Books Limited. London, 1968.
. Valle-Incán Ramón del. “Tirano Banderas. Novela de Tierra Caliente” (Introducción de Antonio Valencia). Selecciones Austral. Espasa-Calpe, madrid,1975
-“Tirano Banderas” (Edición de Alonso Zamora Vicente). Cásicos Castellanos. Espasa-Calpe. Madrid, 1978.


Madrid, 28 de septiembre de 2008
anastasioser1@yahoo.es



1 . Cita tomada de la Introducción de Alonso Zamora Vicente a TB. Espasa-Calpe.Madrid, 1978. Zamora Vicente cita a Alfonso Reyes, “Tertulia de Madrid”, pag,73-74, sin editorial, ni fecha ni lugar.
Estos son los dictadores:Doctor Francia: Dictador perpetuo de Parguay (1814-1840); Juan Manuel de Rosas: Argentina (1835-1852); Mariano Melgarejo: Bolivia (1864-1871), Carlos Antonio López: Paraguay (1844-1862), Porfirio Díaz: Méjico (1878-1911). La acción de TB coincide con el gobierno de Porfirio Díaz
2 Belic Oldrich. “Análisis de textos hispanos. Edit. Prensa Española. Madrid, 1977. “La estructura narrativa de TB”(pp.187-211)
3 .Valle-Inclán, Ramón del. “Tirano Banderas. Novela de Tierra Caliente”. Introducción de Antonio Valencia. Selecciones Austral. Espasa-Calpe.Madrid, 1975. Todas las citas textuales serán de esta edición y con el siguiente tenor: las partes en números romanos en mayúscula, los libros en cifras y los capítulos en romanos con minúscula y la página.
4 .Valle-Inclán Ramón del.”La lámpara maravillosa. Ejercicios espirituales”.Segunda Edición .Col. Austral. Espasa-Calpe.Madrid,1960 (pag. 32)
6. Speratti-Piñero,Emma Susana.”De Sonata de Otoño al esperpento.Aspectos del arte de Valle-Inclán”.London.Tamesis Books Limited, 1968. Pag. 96
7 .Valle-Inclán, Ramón del. “Luces de Bohemia” (Edición de Alonso Zamora Vicente). Espasa-Calpe.Madrid, 1993
8 Esteban, José. “Valle-Inclán visto por…Hablando con Valle-Inclán de él y de su obra”:Gráficas Espejo: Madrid, 1973. Pp.298-299

martes, 20 de mayo de 2008

LECTURA CRITICA DE "TROTERAS Y DANZADERAS" de R. Pérez de Ayala




Ramón Pérez de Ayala: Oviedo, 1881- Madrid, 1962

“Troteras y danzaderas” fue escrita durante la estancia del autor en Munich y publicada
por la editorial Renacimiento en 1913. La novela reproduce la vida literaria española en Madrid y también los ambientes políticos y galantes de la primera década del siglo XX.
La acción se sitúa cuando Alberto se despide de Fina en la novela anterior, “La pata de la raposa”, con la promesa de volver para casarse, después de conquistar la gloria literaria en Madrid. Alberto es ahora un educador de dos prostitutas, Rosina y Verónica. Rosina es la misma lugareña de “Tinieblas en las cumbres”, pero convertida en “artista de varietés” y amante de un político influyente, don Sabas Sicilia. Pero Rosina, mujer sensible, tiene con Teófilo- silueta bufa del poeta modernista, pobre hombre, hijo de un sacerdote sacrílego y verdadero protagonista de la novela- vínculos vitales y afectivos, y también literarios, aunque ella de quien está enamorada es de Fernando. Verónica, su compañera, más inteligente, voluntariosa y desinteresada, ocupa el primer plano de la representación femenina de la obra. Destacamos dos momentos: la visita de Rosina al Museo del Prado, acompañada por Teófilo, donde nos da una interpretación popular del cuadro de “Las Meninas” y la lectura de “Otelo” por parte de Alberto para Verónica.
Los otros personajes son evocados con cierta emoción, y a modo de charada va apareciendo una galería de personas con nombres supuestos o levemente reformados, de tal manera que los amigos de la pensión de Alberto responden a personas del mundo intelectual de la época: Monte-Valdés (Valle-Inclán), Antón Tejero (Ortega y Gasset), Bobadilla (Benavente), Raniero Mazorral (Maeztu).. “Troteras y danzaderas” fue considerada una novela clave del Madrid de comienzos del siglo XX.
El personaje central, Alberto (trasunto del autor), que no aparece hasta la segunda parte, no evoluciona. Ni siquiera le pasa algo importante. Se acuerda de su novia, escribe una novela y consigue cierta notoriedad, pero sin beneficio económico. Lo único que hace es introducirnos en la vida bohemia madrileña. En cambio Teófilo Pajares (Villaespesa) si evoluciona y pasa de un personaje caricaturesco a ser un hombre de dimensiones profundas y un personaje tragicómico con su complejidad humana y literaria.

Estructura: La novela se divide en cinco partes, cada una de las cuales lleva títulos simbólicos:
1ª Sesostris y Platón: Un galápago y un pez. En eta primera parte se presentan algunos de los personajes principales: Teófilo Pajares, Rosina, Monte-Valdés.
2ª Verónica y Desdémona: Toma el nombre de la lectura de “Otelo”, que Alberto Díaz de Guzmán hace a petición de Verónica.
3ª “Troteras y danzaderas”, que da título a la novela y narra los debuts artísticos de Rosina y Verónica.
4ª Hermes Trimegistro y Santa Teresa.
5ª Ormuzd y Ahriman: los dos principios opuestos que mueven el mundo.
Cada una de estas partes se divide en capítulos cortos, que en la primera edición llevaban números romanos, que fueron suprimidos en la segunda.
La novela se abre con una escena de sainete típicamente madrileño: el poeta modernista, harapiento y el matrimonio castizo de los porteros. Esta es la situación: Teófilo Pajares quiere subir a ver a su amada Rosina y la portera “señá Dionisia” se lo impide y, además, le llama tísico. Al final interviene la criada y se soluciona el conflicto. Los porteros hablan en lenguaje castizo madrileño, con errores: “fegurarse, púpila y méndigo (el acento), utilización de términos cultos, “lasus, quiprocuo, un hemistiquio” (pag. 52) 1. Estos dos personajes del sainete inicial (la “señá Dionisia y el señor Emeterio) harán mutis por el foro y no vuelven a reaparecer: “Y se engolfaron en las tinieblas del cuchitril”(pag. 54).
Pérez de Ayala utiliza la técnica del narrador omnisciente. Suele presentar a un personaje en acción y en seguida, interrumpe el relato para contarnos sus antecedentes; así lo hace con don Alberto Monte-Valdés (Valle-Inclán) (pag. 55).
Por otra parte el novelista ve el mundo como contraste y armonización de distintas perpectivas y esto trae consigo el empleo de la técnica perpectivística, así cuando se produce el incidente de Teófilo, enamorado de Rosina, que no ha podido evitar encontrarse con don Sabas, a quien no parece importarle las relaciones de Rosina con el poeta; nada de drama; pero cada personaje reflexiona para sus adentros. El autor transcribe sus pensamientos expresando sus puntos de vista. Y además juega con el punto de vista físico de la hija de Rosina, Rosa Fernanda- su altura y su horizonte mental. Y aún irónicamente apela a conocer el punto de “Sesostris”, el galápago: “Sería interesante conocer el punto de vista de Sesostris” (pag. 117).
Así pues nos encontramos con una estructura narrativa formada por cuatro partes de parecida extensión y un final más breve, un tanto dispersa y sin una trama argumental unitaria. Conocemos gran cantidad de hechos protagonizados por diversos personajes; se describen ambientes variados e interesantes, sobre todo de la bohemia literaria y artística de Madrid; también conocemos el talante del narrador: su ironía y escepticismo y todo ello es lo que da unidad a la novela.

Los personajes: Alberto Díaz de Guzmán es el protagonista de la tetralogía autobiográfica (Tinieblas en las cumbres, A.M.D.G., La pata de la raposa y TROTERAS Y DANZADERAS) y “alter ego” del propio autor, que tomó el apellido de unos familiares de Logroño con quienes convivió unos meses. Alberto dibuja, escribe poesía y una novela. Tiene 30 años, la misma edad que Pérez de Ayala al escribir la novela. Pero Alberto no es el protagonista de “Troteras y danzaderas”, el verdadero protagonista es el ambiente artístico, bohemio e intelectual del Madrid de 1910. El personaje de más trayectoria es Teófilo Pajares, nacido como caricatura del poeta modernista y se eleva a héroe tragicómico. Alberto, por su parte, no consigue la gloria literaria a que aspira. Tampoco siente la llamada a intervenir en la vida pública que impulsa a Tejero y al final de la obra no se sabe con qué finalidad ha escrito su novela. También ha roto con su novia Fina, sin decir por qué: “-¿Y tu novia? – He roto con ella” (pag. 412). Alberto ha alcanzado la impasibilidad estoica.
Teófilo Pajares, el poeta modernista (trasunto de Villaespesa) es quizás, a figura más compleja de todas las que aparecen en la novela. La presentación de Teófilo con elogios hiperbólicos que le hacen: “algunos diarios de escasa circulación: El Príncipe de los poetas españoles, a cuyo paso debía tenderse(…) un tapiz de rosas” (pag. 48), es ya claramente irónica. Esta primera descripción nos ofrece rasgos ridículos junto a otros de signo neutro o positivo: “cierto desdén hacia las artes cosméticas. Lo insólito de su delgadez y el desaliño de la indumentaria”(pag. 48); en consonancia con el verso de A. Machado: “-ya conocéis mi torpe aliño indumentario”2. Así pues, la descripción inicial ya es tornasolada, no totalmente ridícula.
Teófilo ha cantado muchas veces a la muerte- una muerte literaria- pero se muere de miedo al oír el nombre de una enfermedad real y posible, que le llevará a la muerte, la tisis: “Su zozobra constante era si estaría tísico” (pag. 49) Teófilo está envenenado de literatura, de mala literatura, nacida de los libros y no de la experiencia vital. El poeta protagonista al final de la novela reafirma su dualismo, confesándole a su madre: “Siempre ha habido en mí dos naturalezas: una torpe y vil, simuladora, vana; otra sincera y leal, entusiasta y dadivosa”. (pag.416). Teófilo, pues, es un personaje, fruto de los excesos del modernismo, que no ha resuelto satisfactoriamente las relaciones entre vida y literatura, entre realidad e imaginación y termina convertido en un héroe tragicómico.
Rosina es una mujer hermosa. Es consciente de atractivo sobre los hombres. Es blanda sensual y voluptuosa, sobre todo voluptuosa. Juega al amor con el poeta Teófilo Pajares y recupera su destino con Fernando, el acróbata, su primer y definitivo amor. Mientras es amante del ministro don Sabas. Pero Rosina, a pesar de su profesión, está hecha para amar a un solo hombre, a Fernando, el que la hizo mujer. Teófilo enferma por su fracaso sentimental, pero comprende lo equivocado de su camino y abandona los falsos ideales, se muestra auténtico y se acerca a la verdad novelesca. Tanto Teófilo como Rosina no pueden dejar de ser lo que son. Teófilo muere pero no por la maldad de Rosina. No hay malvados en este folletín sino sólo un héroe tragicómico.
Verónica es joven, 23 años, morena y alegre. Su realidad familiar la empujado a una vida de “trotera”, que abandonará, cuando triunfe: “A partir de aquella noche de su gran éxito había abandonado la carrera azarosa del vicio mercenario para hacer vida humilde y honesta” (pag. 282). Verónica, por otra parte, destaca por su sensibilidad y por su capacidad de emocionarse, de ver las cosas por primera vez, sin necesidad de intermediarios culturales.
Don Sabas Sicilia es afectuoso, inteligente y liberal y amante ,por dinero, de Rosina. Se muestra escéptico. Su actitud ante Teófilo-cuando le arrebata la amante- en vez de reaccionar con celos o utilizar su poder, dice: “Me parece natural. Yo soy viejo tú eres joven: ¿cómo te voy a exigir fidelidad absoluta” (pag. 107).
Otro personaje es Conchita, la criada de Rosina, que representa la pasión y Angelón ríos es una figura simpática y vitalista con ciertos rasgos de donjuán.

El espacio: Los personajes de “Troteras y danzaderas” viven en Madrid, a comienzos del siglo XX (1910). La ciudad representa todo su horizonte vital, en ella sufren, sueñan, se aburren, hablan. Teófilo pasea con su amada por el Prado. El grupo de amigos termina su noche de juerga en la Bombilla. Rosina y Verónica debutan en el circo Price. Sixto Díaz Torcaz (Pérez Galdós) estrena en el Teatro Español. Teófilo baja distraído por la calle Huertas, cara el Botánico. Alfonso del mármol exhibe su impasibilidad jugando al baccará en le Liceo Artístico (El Círculo de Bellas Artes). Angelón y Alberto viven en la calle Fuencarral. Como vemos son todos lugares identificables hoy en día.
“Troteras y danzaderas” es una novela de ambiente, tanto como de personajes e ideas. Pérez de Ayala la escribe en Alemania e intenta reflejar unas horas de bohemia literaria, que ha vivido hace un año. Uno de los lugares principales de la vida intelectual y literaria es el Ateneo, allí da la famosa conferencia Raniero Mazorral (Maeztu) en 1910, por allí pululan bohemios y jóvenes promesas como Arsenio Bériz (García Sanchiz).
La acción de la novela se centra en las calles del barrio de las Letras: Huertas, Cervantes, Lope de Vega, Paseo del Prado, Atocha. Tan sólo en una ocasión la acción de la novela se desarrolla fuera de Madrid y es cuando Rosina y Teófilo, Verónica y Alberto van a pasar el verano a Ciluria (Asturias), identificado como Celorio en el municipio de Llanes.
Todos estos lugares, desaparecidos en su mayoría o muy cambiados, siguen vivos en estas páginas gracias a la magia literaria de Pérez de Ayala.

El tiempo: La novela apareció en Madrid en 1913, concretamente el 17 de febrero. Pérez de Ayala la terminó el 10 de noviembre de 1912 en Munich. El novelista se encontraba en noviembre de 1911 en Florencia, donde había ido pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios (JAE) para estudiar estética y al año siguiente va a Alemania; por lo tanto podemos aventurar que la escribe de noviembre de 1911 a noviembre de 1912.
Sin embargo el tiempo narrado corresponde a 1910 y el indicio más seguro nos lo da la famosa conferencia de Ramiro de Maeztu en el Ateneo, que recoge la novela:”Los intelectuales y la política”, con fecha del 7 de diciembre de 1910. Hay bastante coherencia cronológica en la obra, de tal forma que todos los hechos importantes tienen su base histórica en el Madrid de 1910 .
Así pues, Pérez de Ayala escribe- de fines de 1911 a fines de 1912- sobre unos hechos bastante cercanos, sucedidos en 1910 y desde Alemania. Esto favorece el recuerdo y proporciona cierta distancia mental para novelar los hechos vividos. Pérez de Ayala escribe una novela de clave con los nombres de los personajes y de los lugares madrileños levemente cambiados o camuflados.

“Troteras y danzaderas”, novela de clave: Toda la crítica está de acuerdo que se trata de una novela de clave, donde los personajes aparecen con los nombres desfigurados. El propio Pérez de Ayala dice: “mi novela Troteras y danzaderas – mundillo de ficción, dentro del cual, con leve, transparente máscara y apenas disimulada, pulula regular acopio de figuras reales, las más señaladas y conspicuas de nuestra literatura actual”3.Ante una declaración tan rotunda del autor no cabe albergar dudas.
Ahora para descifrar las claves tendremos que recurrir a investigadores y eruditos: Joaquín de Entrambasaguas dice:”di con un ejemplar de “Troteras y dnzaderas” en su primera edición (…)- que se conserva en la Biblioteca del Ateneo de Madrid, en que un lector, muy enterado de todo(…), tuvo el capricho de anotar, al margen de su puño y letra, la identificación de los personajes, que por otra parte corroboran (…), ciertos rasgos inconfundibles que se dan el ellos”4. José García Mercadal, que trató mucho al escritor, en los últimos años de su vida y que se ha ocupado de reunir los artículos dispersos en libros también descubre las claves. Ambos proponen la siguiente lista:
Personajes García Mercadal Entrambasaguas
Antón Tejero Ortega y Gasset Ortega
Sixto Díaz Torcaz Gadós Galdós
Bobadilla Benavente Benavente
Monte-Valdés Valle-Inclán Valle-Inclán
Raniero Mazorral Maeztu Maeztu
Arsenio Bériz F. García Sanchiz F.García Sanchiz
Luis Muro Luis de Tapia Luis de Tapia
Don Sabas Amós Salvador Amós Salvador
Teófilo Pajares Marquina Villaespesa
Alberto Díaz de Guzmán Pérez de Ayala Pérez de Ayala
Rosina La Fornarina
Verónica Tórtola Valencia Antonia Mercé
(Consuelo Bello) “La Argentinita”
González Fitoria Hnos. Alvarez Quintero
Muslera Gacía Morente
Angelón Ríos Manolo Uría
Andrés Amorós identificó a Halcon-ete con Azor-in, nótese el diminutivo.
Pero lo esencial de la novela, como obra de clave, no son las identificaciones de los personajes, sino el ambiente, las personas y un tiempo que ya son historia, pero que a través de la lectura podemos revivir.

Significación: En cuanto al título, “troteras” la toma de la estrofa 513 del “Libro de Buen Amor” de Juan Ruiz: “Después fise muchas cantigas de dança e troteras”, y que viene a significar recaderas amorosas, cuyo personaje lo encarna Trotaconventos (precelestina), y “danzaderas” es una palabra inventada por el autor buscando la rima y la elección fue afortunada por la resonancia popular de este título, aunque en la novela no se hable sólo de “troteras y danzaderas”. Dos veces aparece el título en la novela, la primera cuando va a empezar el espectáculo de circo de Travesedo, dice: “Se encaminó al escenario(…), cuyos muros estaban casi cubiertos con cartelones llamativos, representnado payasos, acróbatas(…) troteras y danzaderas”(pag. 208), y la segunda en la última línea de la novela, que aparece repetido en el diálogo entre Enrique Muslera (García Morente) y Alberto Díaz de Guzmán (Pérez de Ayala): “¿Qué ha producido España? Y le contesta Alberto: -Troteras y Danzaderas, amigo mío; Troteras y Danzaderas”(pag.423).
El problema de España en la novela demuestra la filiación noventayochista de Pérez de Ayala, aunque pertenezca a la generación siguiente, la de 1914 o novecentista. Veamos esta descripción típicamente noventayochista: “ en una estación Palanquinos (León), nunca se me olvidará, después de una parada eterna y en medio de un silencio abrumador, oigo llorar a un niño. Vamos renuncio a expresar lo que en aquellos momentos sentí”(pag.273).
Sobre el tema de España Pérez de Ayala critica a los políticos, que sólo se preocupan del medro personal, luchan por el poder para poder disfrutar de él; y de los españoles dice que no aprecian el trabajo honrado.
Ramiro Mazorral habla de la bondad y de la laboriosidad. Don Sabas, el ministro, se ríe de la ingenuidad del noventayochista. Antón Tejero opina que es obligación de los jóvenes hacer política activa contra la corrupción de la España oficial. Alberto Díaz de Guzmán (portavoz del novelista) matiza.” Lo que hace falta es una educación estética que nadie curó de darle” (186).
Pero además del tema de España, Pérez de Ayala ha utlizado la historia de Alberto para componer una novela de clave- como se ha dicho-, de crítica literaria, de digresiones y de costumbrismo artístico madrileño. Pero Alberto ya no es el protagonista, apenas actúa, no evoluciona. Escribe una novela. Se acuerda de Josefina, su novia lejana y rompe con ella sin dar explicación alguna. El verdadero protagonista, aunque la novela es bastante coral, es Teófilo Pajares. Con él empieza la novela, es protagonista del sainete incial y con él acaba la novela. Le suceden cosas. Evoluciona de la caricatura ridícula a hombre dolorido, del tal forma que se convierte en el héroe tragicómico final.
En “Troteras y danzaderas” hay gran cantidad de temas (España, literatura, costumbrismo, el amor…), pero al fondo de todo en esta novela realista y de estructura dispersa, está el Madrid de 1910: el testimonio lleno de vida de un momento y de un ambiente que ya son historia, una mirada prustiana a un tiempo ido.




Novelas de Pérez de Ayala:

1º Época: La tetralogía autobigráfica: Tinieblas en las cumbres, A.M.D.G, La pata de la raposa y TROTERAS Y DANZADERAS.(1907-1913)

Transición. Prometeo, Luz de domingo, La caída de los limones (1916)

2ª Época: grandes temas: Belarmino y Apolonio, Luna de miel, luna de hiel, Los trabajos de Urbano y Simona, Tigre Juan y El curandero de su honra. (1921-1926)

Ediciones de" Troteras y danzaderas":

1. Troteras y danzaderas (Novela). Madrid. Renacimiento. Imprenta Prudencio Velasco. 1913
2. Edit. Mundo Latino. O.C. Tomo VI. Madrid, 1923
3. Edit. Pueyo S.L. O.C. Tomo VI. Madrid, 1930
4. Edit Espasa-Calpe. Buenos Aires, 1939
5. Edit Losada. Buenos Aires, 1942
6. O. C. de R. P. de Ayala, tomo I. Aguilar, Madrid, 1964
7. Edit EDAF. Madrid-BB.AA,1966
8. Clásicos Castalia.Edición de Andrés Amorós. Última edición en 1991 (agotada). Madrid, 1973
9. O. C. de R. P. de Ayala. I. B. de Castro. Madrid, 1998

BIBLIOGRAFÍA:
-Amorós Andrés. Vida y literatura en “Troteras y danzaderas”. Castalia. Madrid, 1973
-Entrambasaguas Joaquín de. “Las mejores novelas contemporáneas, 1925-1929”.Tomo VII. (Con la colaboración de Pilar Palomo). Edit Planeta. Barcelona, 1973
-Nora Eugenio de .”La novela española contemporánea. Vol. 1. Gredos, 1963
-Pérez de Ayala, Ramón. “Troteras y danzaderas” (Edicón de Andrés Amorós). Clásicos Castalia. Madrid, 1973

REVISTAS:
-Cuadernos Hispanoamericanos, 307-308 (Enero-Febrero, 1981)
-Ínsula, 404-405 (Julio-Agosto,1980)
-Los Cuadernos del Norte (Junio-Julio, 1980)


Madrid, 7 de mayo de 2008


Anastasio Serrano

1 . Pérez de Ayala, Ramón. “Troteras y danzaderas” (Edición de Andrés Amorós). Clásicos Castalia. Madrid, 1973. Todas las citas textuales corresponderán a esta edición.
2 .Machado Antonio.”Poesías Completas”. (Edición de Manuel Alvar). Coección Austral. Espasa-Calpe.Madrid,2004. De “Campos de Castilla” (1907-1917).”Retrato” pag. 150
3 Tapia Luis de.”Sus mejores versos”. Colección los Poetas, 1929. Esto lo dice Pérez de Ayala en :Prólogo a Luis de Tapia.
4 Entrambasaguas Joaquín de .”Las mejores novelas contemporáneas”, 1925-1929.Tomo VII. Edit. Planeta. Barcelona, 1973 (pag. 320)